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Archivo para 28 Octubre 2008

LA ESQUINA

Servitax era el nombre de la empresa de trasporte a domicilio en la que Bruno Rufino trabajaba hacía más de nueve años. Pagaba ciento cincuenta pesos por mes, y la compañía le otorgaba el servicio de radio del cual pocas veces sacaba algún provecho, pero que era indispensable para todo taxista. Ya ningún ciudadano que se preciara de tal se subía a un taxi que no perteneciera a alguna red radiofónica, argumentando un desmesurado temor a la inseguridad. Eso sí, Bruno era el más eficiente, rutinario y apasionado empleado de Servitax. En la mayoría de las oportunidades, la primera confesión que hace un taxista cuando uno aborda su coche es la declaración de que nunca aspiró a terminar su vida sentándose catorce horas por día en un automóvil ajeno. No era el caso de Rufino.

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