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Archivo para 4 Enero 2009

UN TIEMPO PARA CADA UNO

Se puede decir que, al final de cuentas, Pablo Cáceres no es un mal tipo. Sus amigos no estaban del todo seguros de la veracidad de esa sentencia, pero poco sabían sobre las vicisitudes que sobrevienen a la vida de un hombre cuando éste se convierte en un padre soltero. De todos modos, la situación era algo extraña: cuando Pablo tenía veinticuatro años, Andrea quedó embarazada, por lo que juntos debieron mudarse a un departamentito de Palermo en la calle Ravignani. Allí vivieron hasta que Alejo cumplió cuatro años. Sin embargo, en este caso la decisión de haber dicho “vivieron” y no “siguen viviendo” no viene a justificarse con una mudanza posterior: “¿entonces no se quiere significar que antes “vivieron” en X, pero ahora “viven” en Y?” No. No hubo mudanza, no se modifica en este caso el tiempo verbal, sino el número. En otras palabras, más simples: Andrea se fue.

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