INSTRUCCIONES PARA CORTAR UNA PIZZA
Toda la población está al tanto de las dificultades y peligros que nos acechan cuando, por falta de mozo o por ser uno mismo el anfitrión de la fiesta, nos vemos obligados a ser los cortadores oficiales de una pizza: desde el riesgo de seccionar una aceituna hasta el mortal peligro de cortar el papel sobre el cual se posa aquella circunferencia de masa y queso, para su posterior ingesta. O lo que es mucho peor, la desigualdad geográfica en las porciones, error que produce brutales peleas para ver quién se apoderará de los más voluminosos triángulos.
El objetivo de éste instructivo es dar a conocer los cuidados necesarios para lograr la perfecta sección en ocho partes iguales de este delicioso manjar que tantas muertes ha provocado ya.
1- Coloque la caja adelante suyo, sobre una superficie que esté entre ochenta centímetros y un metro por encima del nivel del piso (menos o más de esa distancia hará dificultosa la precisión necesaria). Ábrala.
2- No se desconcentre. Muchos de los cortadores pierden toda probabilidad de éxito al deslumbrarse con el brillante queso y el aroma a paraíso. Examine brevemente la ubicación de las aceitunas. Generalmente son ocho, trate de imaginar en su cabeza la ubicación perfecta de cada porción de modo tal que cada una de ellas posea un pequeño olivo en su superficie.
3- Tome el cuchillo más cercano. Arremánguese la camisa, mire a ambos lados para inspeccionar que no hubiera posibles interrupciones. Ubíquese de forma que quede usted en completa perpendicularidad con el principal foco de luz del ambiente (la lámpara más cercana si es en interiores o la luna, en caso de tratarse de un corte puertas afuera). Respire hondo.
4- Bajando lentamente la vista hacia el alimento divino, marque con el cuchillo (apretando fuerte, como si fuera a cortar una pizza) alguno de los infinitos diámetros de ésta. Córtelo suavemente: es preferible tener que realizar el movimiento de corte varias veces con moderada potencia que realizar la sección de un único movimiento, corriendo el riesgo de llevarse con la porción una idéntica figura en papel aceitado cuya ingesta podría provocarle, al eventual comensal, la mismísima muerte.
5- No cante victoria: para lograr las ocho porciones debe usted cortar cuatro diámetros cuyas intersecciones formen ángulos de cuarenta y cinco grados, y recién vamos por el primero. El tiempo nos apremia para que luego los comensales no nos insulten debido a la temperatura del alimento o a la sequitud del queso. Sin utilizar las manos, vuelva a unir las dos mitades recortadas como si nunca las hubiese cortado. Gire la caja noventa grados a la derecha.
6- Repita el paso tres, aunque no es necesario que busque un cuchillo, porque, seguramente, ya lo tiene en la mano.
7- Repita el paso cinco (incluyendo la parte de no cantar victoria), aunque ahora tendrá más pedazos que unir. Pero, ¡cuidado! Este es el error fatal, el más cometido. En esta ocasión, para no volver a cortar una parte que ya estuviera previamente cortada, sólo debe girar la caja cuarenta y cinco grados a la derecha.
8- Repita los pasos tres y cuatro.
9- Repita el paso cinco, volviendo a girar la caja en sólo cuarenta y cinco grados.
10- Repita los pasos tres y cuatro.
Atención: Es de vital importancia la realización correcta del paso uno. Se considera un muy mal cortador, aquél que destruye las aceitunas en su paso con el cuchillo u olvida dos o tres mismas en una porción, dejando a muchas de las restantes en la más completa intemperie. En algunas culturas, si se descubre que el cortador ha realizado el corte de manera incorrecta y luego se ha valido de las manos o algún adminículo para depositar las aceitunas en las porciones, es probable que sea expulsado y que se le prohíba el futuro ingreso al país. Tal descubrimiento se realiza sin mucha astucia ya que las olivas ausentes suelen dejar un evidente hueco en el queso.
Consejos finales: El objetivo final de todo corte de pizza es el de lograr la formación de ocho triángulos isósceles iguales, partiendo de una circunferencia por lo que, cuanto mayor sea su conocimiento geométrico de la cuestión, más probabilidades de tener éxito tendrá. Estudie. Lea. Piense. Trate de olvidarse de los preceptos posmodernos y vuelva a considerar a la razón como motor del mundo y de su alma. No se deje llevar por sus afectos y sus pasiones o terminará seccionando enormes triángulos de masa para sus queridos y diminutos escalenos para sus enemigos.
Es probable que luego de la realización de los diez pasos, la pizza tenga una temperatura promedio de diez grados, propia del invierno que fue aconteciendo mientras usted la cortaba, pero ¿quién le quitará el placer, el orgullo y la emoción de saber que cada uno de los comensales comió exactamente la misma cantidad de pizza que el resto?





Ya lo he imprimido y esta noche lo pongo en práctica. Fijo.
Es un placer servir a la comunidad y que personas de lugares tan lejanos como tú, puedan comprender el verdadero significado del corte de una pizza. He visitado tu blog y, si bien me es algo extranjera tu conjugación del verbo “imprimir”, debo decir que tu sitio es bastante interesante.
Saludos y gracias por la visita.
Me queda la duda… en el paso 9… no habría que girar la caja 90º?
Su duda es razonable y certera. Se debe a que el escritor es muy poco hábil con los números. Como gesto de hidalguía para la posteridad, el error permanecerá en el texto original, así como su bellísima corrección.