CONSEJOS PARA NO SER ENTERRADO VIVO

En nombre de todo el equipo de investigación, agradezco personalmente los correos que nos han llegado exigiéndonos la publicación de este artículo. Vivimos en el mismo mundo que ustedes, queridos lectores, y sabemos que uno de los temores más comunes en el siglo XXI es el de no morir pero, de todas maneras, ser enterrado -ataúd y coche fúnebre mediante-. Por eso, tomamos la determinación de confeccionar este manual que, si bien no garantiza en un ciento por ciento el éxito requerido, ayudará a los más despistados a estar alerta y no dejar que los depositen diez metros bajo tierra mientras todavía respiren.

Premeditación de la muerte: Si bien es el más difícil de ejecutar, es el más eficaz de los consejos para evitar ser sepultado con palpitaciones. Se trata básicamente de, por los más exóticos medios que usted mismo se irá encargando de descifrar, lograr anticipar y saber a ciencia cierta (con el mínimo margen de error posible) el momento exacto de la propia defunción. Para la realización de esta actividad puede valerse de los métodos que usted crea convenientes: médicos, brujas, oráculos, sueños, psicólogos y abuelas. Los más preocupados por la anticipación de este conocimiento son capaces de contagiarse de ciertas enfermedades terminales para promediar ellos mismos el momento de su muerte, o incluso de casarse.

El problema de morirse es que uno no es realmente conciente de que se está muriendo hasta que se muere. Esto hace que, si sabemos de antemano cuándo moriremos, podremos descreer certeramente de todas las sensaciones mortuorias previas a ese instante y evitar así que nos engañen.

Amistades inofensivas: Es probable que ninguna amistad sea del todo inofensiva, pero con ese título nos referimos a no involucrarnos en vida con personas cuya actividad laboral circunde los precipicios de la muerte. A individuos susceptibles de, en algún momento, desear tanto su muerte como para fingirla. Se recomienda expresamente no tener amigos sepultureros, vigilantes, bomberos, médicos clínicos, periodistas (sobre todo si usted es una persona célebre o funcionario público), artistas, etc. En realidad, es preferible que no tenga amigos.

No confiar en la salud: Si usted goza de buena salud y confía en ello tanto como para creer que la muerte le queda lejos, está perdido. No proponemos un culto a la insalubridad, sino una total desconfianza en el bienestar, en cuanto a la muerte se refiere. La mayoría de las víctimas de este accidente en el que no interviene ninguna guadaña son personas de una salud indiscutible que, desprevenidas por su confianza en la longevidad, de la noche a la mañana, amanecen dentro de una caja de madera con acolchado.

Evite empleos odiosos: Si bien los sectarios de la muerte contra natura no obedecen ningún patrón para la selección de sus víctimas, la elección de un empleo que no provoque el odio hacia su persona, lo ayudará a conservarse vivo y en libertad. Se recomienda expresamente no ser chofer de colectivos, de taxis, cocinero, predicador, escritor, periodista (aún fuera de los objetivos de este instructivo, se aconseja no ser periodista), actor, conductor de televisión, gerente, profesor, etc. En realidad, el único empleo que está completamente a salvo de estos sectarios es el de mozo.

Vestimenta: Gracias a Dios, los sectarios a los que tanto tememos son algo haraganes. Esto significa que de ninguna manera se van a tomar el tiempo necesario para vestir a sus víctimas para la ocasión del sepelio. Los muertos, como todos saben, deben ser enterrados de traje por lo que evitar esa vestimenta en la vida diurna, reducirá las posibilidades de que estos vagos cuasi-asesinos lo escojan como víctima.

Esperamos, sinceramente, que este manual cumpla con las exigencias de nuestros lectores y les rogamos que nos hagan llegar comentarios con las falsas muertes que hayan logrado evitar para cerrar este círculo de ayuda al soberano y sentir, al menos por una vez, que nuestro trabajo tiene algún sentido.

5 comentarios para “CONSEJOS PARA NO SER ENTERRADO VIVO”

  1. turco Dice:

    Quisiera preguntarle al equipo de investigación si es posible darse cuenta que lo están enterrando vivo, para entonces gritar y decir: ¡loco estoy vivo todavía! o para pedir que te pongan un paquete de papas para el camino. Claro que, llegada hasta esta instancia del no vivir, seguramente ya todos decidieron tomarse el buque hace tiempo largo.

  2. L.C.D Dice:

    Querido turco:
    Es posible darse cuenta de que a uno lo están enterrando vivo. El problema es que como uno no está nunca totalmente seguro de estar vivo o muerto no sabrá cómo reaccionar. Además, en el caso de que uno gritara, los sepultureros podrán creer que lo que oyen es un recuerdo de lo que alguna vez fue nuestra voz y no nos lleven el apunte. De todas maneras, vale la pena intentarlo.
    En cuanto al tema de las papas, luego de meditarlo con el equipo coincidimos contigo y sumamos unos manise al pedido.
    Saludos y gracias por el comentario.

  3. shak & vik Dice:

    si no sabemos que estamos vivas o muertas como se que ahora no estamos muertas? y como saber cuando estamos vivas? estan vivos ud? tu, “vivo” lector .. estas palpitando realmente??

  4. L.C.D Dice:

    Sería interesante preguntarle eso a cada uno de los pasajeros de la línea 146 de los lunes a las 7:30.

  5. shak & vik Dice:

    jajajjajajajajjaa

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